Cabello y cuero cabelludo normales

Una persona tiene entre 100,000 y 150,000 cabellos implantados en el cuero cabelludo; los pelirrojos hasta 200,000.

Cada uno se constituye de una raíz o bulbo piloso y de un tallo piloso, lo que conocemos  como cabello.

El cabello está formado esencialmente por queratina y melanina, el pigmento que le da su color natural. El crecimiento del cabello está relacionado con la multiplicación de las células en el bulbo, que crecen hacia lo alto y forman el tallo.

En este caso es muy importante que el cuero cabelludo, dicho de otra forma, el terreno donde se encuentra implantado el bulbo, esté sano y aporte los nutrientes necesarios para la vida del cabello.

La vida de un cabello consta de 3 fases: 

 

paso 1
1/ la fase anágena que es un periodo de crecimiento del cabello que dura de 3 a 7 años a razón de 2 milímetros por semana aproximadamente. La raíz produce el tallo piloso de queratina, es decir, el cabello visible,
Paso 2
2/ la fase catágena un periodo corto de 1 a 2 semanas donde el cabello deja de crecer y muere,
Paso 3
3/ la fase telógena un periodo aproximado de 3 meses en la que el cabello muerto permanece fijo al cuero cabelludo antes de caer, tiempo en que las células bajan hacia la raíz para reiniciar un nuevo ciclo. Cada bulbo produce entre 20 y 25 tallos pilosos en un ciclo.

Si bien los efectos pueden ser visibles en el cabello, todo ocurre en el cuero cabelludo.

Muchas personas se quejan de picazón, quemazón, sensaciones de incomodidad o acaloramiento y eventualmente, enrojecimientos. Como parte de los factores detonantes podemos mencionar el calor, el frío, la contaminación, las cuestiones emocionales, el aire seco o húmedo, el agua y los productos de higiene.

La irritación del cuero cabelludo corresponde a un desequilibrio cutáneo relacionado con una sucesión de perturbaciones fisiológicas.

Una situación de estrés, el uso de un champús clásico, que contiene agentes irritantes (surfactantes, detergentes y otros ingredientes potencialmente no tolerables) con frecuencia es lo que genera las molestias. Esta agresión al cuero cabelludo altera la película hidrolipídica y desestabiliza la barrera cutánea.

Como resultado, el agua se evapora más fácilmente, la piel se reseca y puede dejar penetrar agentes irritantes que serán el origen de signos clínicos de irritación, picor, incomodidad o quemazón.

Es pesado, carece de volumen y presenta un aspecto brillante, especialmente en la raíz. Detrás de estos signos normalmente hay una hiperseborrea, cuyas causas pueden ser diversas.

El exceso de sebo se acumula en las raíces, que en consecuencia presentan un aspeco "aceitoso". Pesado y aplastado, el cabello se alisa en mechones, los cuales parecen sucios porque el sebo atrapa el polvo presente en el aire y que se adhiere con facilidad all cabello.

Ésta es una situación inversa.

El cabello luce seco, quebradizo, frágil, con las puntas abiertas, difícil de desenredar y de peinar.

Un cabello seco se debe a un cuero cabelludo que carece de sebo, puede ser congénita en el caso de personas que secretan naturalmente poco sebo o bien, adquirida, aunque la sequedad está relacionada con elementos agresivos del exterior: sol, viento, contaminacion, agua de mar o de piscina, cepillados y alisados intensos, decoloraciones y permanentes… En todos los casos, la barrera cutánea no cumple su función, la pérdida de agua se acelera y el cabello se vuelve seco, quebradizo y áspero. Debido a la falta de hidratación, el cabello es sensible a la electricidad estática y se vuelve difícil de peinar.

¿Cómo se asegura una buena higiene del cabello?

En todos los casos, es necesario limpiar sin agredir ni retirar el film hidrolipídica para respetar la fisiología del bulbo capilar. Por sí mismo, un champú  no detergente puede mantener el equilibrio biológico del cabello, es decir, un producto que no contenga tensoactivos demasiados agresivos para la fibra capilar.

La contaminación, el uso de casco, la práctica deportiva intensa obligan a lavar el cabello frecuentemente. Es fundamental elegir un champú que verdaderamente no sea detergente porque existen los champús no detergentes.

 

¿Cómo reconocer una caída anormal del cabello?

Una pérdida menor a 100 cabellos diarios es normal ya que corresponde al  transcurso del ciclo piloso. Si existe una pérdida mayor de cabello, es conveniente tomarlo en consideración para un tratamiento.

Si bien no tiene un origen genético, (calvicie), una caída excesiva de cabello con frecuencia se encuentra relacionada con :

Áreas de la piel
Una situación temporal el estrés, la fatiga, el embarazo (después del parto), el cambio de estación (sobre todo en otoño), deficiencias en la dieta (especialmente hierro, silicio, vitaminas del complejo B, zinc, ácidos grasos esenciales, aminoácidos sulfurados, oligelementos), convalecencia, problemas hormonales.
Polución
Ataques externos de naturaleza física (profesiones que requieren uso de "cascos"), química (contaminación, colorantes y aplicación de permanentes con mucha regularidad, uso de secadores con aire muy caliente, productos cosméticos agresivos especialmente para el cabello graso ...), infecciosa (micosis) o parasitaria (piojos).

Todos estos factores tienen inevitablemente un impacto en el cabello. Además de la caída, esto puede dar como resultado un cabello más frágil, opaco y sin vida o un cabello  graso y delgado.

 

El uso de suplementos nutricionales puede tener un efecto beneficioso sobre el cabello. Para que estimule, fortalezca y engrose el cabello, estos suplementos deben contener nutrientes que estimulen la producción de queratina de calidad, que limiten la hiperseborrea y favorezcan el crecimiento del cabello. Esteos suplementos nutricionales también pueden ayudar a luchar contra el estrés responsable de la pérdida del cabello cuando éste se enriquece con magnesio.

 

Si usted se enfrenta a una pérdida significativa y prolongada del cabello, es conveniente consultar a su dermatólogo.

Mujer tomando un medicamento

Poro capilar con demasiado sebo

El cabello graso se debe principalmente a un aumento en la secreción de sebo por las glándulas sebáceas del cuero cabelludo. Llamado "hiperseborrea", este fenómeno no es el único responsable de la presencia de cabello graso.

Éste puede ser el resultado de:

  • Los cambios cualitativos del sebo, el cual se hace más fluido y por tanto, se mueve más rápido y fácilmente hacia el cabello.
  • La formación de sales de calcio que provienen del contacto del sebo con el calcio presente en el agua de grifo al momento del lavado.  Estas sales le dan más peso al cabello y, por lo tanto, se ve brilloso.

Debe

Tenerse en cuenta que un lavado muy frecuente con productos detergentes puede causar una reacción hiperseborreica. En efecto, al no haber sebo tras una limpieza agresiva, las glándulas sebáceas se pueden "revolver" y secretar de forma excesiva, volviendo así al cabello y al cuero cabelludo todavía más grasosos.

  • Mantén una dieta equilibrada, variada, sana y ligera, incrementa el consumo de verduras frescas, frutas y cereales, sin olvidar alimentos ricos en ácidos grasos esenciales (AGE), aminoácidos sulfurados, zinc y vitaminas del grupo B (pescados, mariscos, hígado, huevos, nueces, yoghurt...).
  • Adopta un estilo de vida saludable, "anti-estrés". Tómate tiempo para relajarte y así reducir la tensión.
  • Para hacer frente a estas deficiencias, consume complementos nutricionales.
Mujer comiendo comida saludable

1/ Aplica un masaje en el cuero cabelludo antes del champú, con ligeros movimientos circulares desde la nuca hasta la parte superior de la cabeza. Esto no sólo ayuda a estimular el crecimiento sino también a mejorar la microcirculación sanguínea y optimiza la acción de productos específicos.

2/ Usa un champú y eventualmente, un tratamiento adaptado a tu cuero cabelludo y a tu cabello. Al lavar el cabello todos los días, elige un champú de cuidado diario no detergente.

Sigue la receta de tu dermatólogo o farmacéutico para elegir el producto de tratamiento. 

3/ Enjuaga el cabello abundantemente con agua tibia. El tiempo de enjuagado debe ser siempre mayor que el de lavado.

Bioderma - mujer limpiándose la espalda
  • Seca tu cabello con cuidado. El secado al natural es más suave. Si tienes que usar secador, elige una temperatura tibia: el exceso de calor ataca el cabello, estimula la secreción de sudor, de sebo y hace que el pelo adquiera electricidad estática. Cepilla tu cabello suavemente. El cepillado debe ser delicado para no atacar el cuero cabelludo y el cabello. Esto es esencial porque ayuda a eliminar la suciedad que opaca el cabello.
  • De preferencia a los materiales naturales para peines y cepillos y no olvides limpiarlos regularmente con un champú o un jabón antiséptico.
Mujer con pelo al viento