Vivir teniendo una piel grasa

Poros visibles, acné, piel grasa y brillante, con falta de luminosidad… ¿Te suena este tipo de piel? A menudo, las personas con piel grasa también tienen el cabello graso, algo normal, ya que son dos consecuencias de la hiperproducción de sebo. 

En el caso de la piel mixta, la piel brillante solo afecta la parte que comúnmente se conoce como la zona “T”. Es tan difícil tratarla a diario que puede convertirse en una obsesión, tanto para mujeres como para hombres e incluso en la edad adulta. Pero ¿de dónde viene este desequilibrio de la piel?

Todo lo que tienes que saber sobre la piel grasa

En el caso de la piel grasa, la piel suele estar mejor por la mañana, pero a medida que avanza el día, se vuelve más y más brillante. También, pueden aparecer poros dilatados, claramente visibles y una piel apagada que siempre da la sensación de estar transpirando (sin olvidar el riesgo de generar imperfecciones, ¡la pesadilla de todos!). 

Incluso las imperfecciones pueden localizarse sobre todo en la parte de la zona “T” que hace referencia a la frente, nariz y mentón. Pero, a veces la cara entera sufre de estos tipos de lesiones, e incluso el cuero cabelludo. ¿Qué causa la piel grasa?

 

Mujer revisando su piel en el espejo

Piel grasa y sebo

La piel es un ecosistema frágil cuyo equilibrio puede verse afectado por diferentes factores ambientales. En la piel, las glándulas sebáceas son responsables de producir el llamado “sebo”. Cómo funcionan depende de:

  • Factores internos: como los cambios hormonales causados por estrés, embarazo...
  • Factores externos: como los rayos UV, la contaminación, la dieta...

En ocasiones, las glándulas sebáceas sufren desequilibrios: la piel produce un exceso de sebo de baja calidad y crea irritación. A esto se le conoce como Diseborrea.

Se crea un círculo vicioso: el exceso de sebo crea una piel completamente desequilibrada, en el que las bacterias encuentran un lugar perfecto donde quedarse. A medida que llegan, las imperfecciones se multiplican, el acné aparece, los puntos blancos se manifiestan y se irrita la piel. Por eso, además, las personas con piel grasa tienden también a tener manchas.

 

 

Factores agravantes de la piel grasa

Exceso de sebo, estrés, dieta, contaminación… Nos encontramos ante un aumento de los problemas de piel grasa en los últimos treinta años, recientemente han surgido nuevas teorías que tratan de explicar el creciente número de casos:

Comida

Dieta y piel grasa

Durante mucho tiempo se ha sabido que la dieta desempeña un papel fundamental en los problemas de la piel grasa. Varios estudios muestran que los productos lácteos y el azúcar en particular, deben evitarse cuando las imperfecciones se agravan.

Estrés

Estrés y piel grasa

El estrés crónico también afecta al equilibrio biológico y la producción de sebo. Algunos expertos hablan de un aumento en la producción de testosterona entre las mujeres adultas, vinculado a un cambio en el estilo de vida. El aumento de las hormonas masculinas puede explicar el creciente número de casos de aparición tardía de acné entre las mujeres en edad adulta.

 

Polución

Contaminación y piel grasa

La contaminación desempeña un papel esencial en la formación del sebo y, por lo tanto, en el microbioma de la piel, ya que crea un desequilibrio entre las bacterias buenas y malas que viven en la superficie de la piel que puede empeorar el acné. Una limpieza simple con Sebium Agua Micelar eliminará hasta el 93% de todas las micropartículas provenientes de la contaminación*.


*Estudio de Dermscan sobre 33 sujetos, 2015.

3 puntos clave para recordar:

  • Es posible tener la piel grasa sin tener granos. La piel brilla con poros dilatados y visibles, puntos negros y, en algunos casos, comedones abiertos.

  • Se pueden tener granos y acné sin necesidad de tener la piel grasa en toda la cara. La piel mixta tiene áreas grasas y secas lo que puede causar acné moderado o intenso en esas zonas.

  • Al adoptar buenos hábitos de higiene y cuidado para la piel grasa, ¡el riesgo de imperfecciones es casi nulo!